Estrecho de Magallanes:

La campaña ejecutada por el Centro de Investigación e Innovación en Energía Marina (MERIC) y la Universidad Austral de Chile (UACh) se focalizó en la Primera y Segunda Angostura.

Chile es un país altamente sísmico y su región sur-austral no es la excepción, los terremotos Valdivia en 1960 (9.5), Magallanes en 1879 (7.3) y Aysén en 2007 (6,2), son claros ejemplos de esta particular característica de nuestro país. Debido a ello, expertos del proyecto “Adaptación de tecnología a amenazas naturales y restricciones locales” de MERIC, se trasladaron hasta el extremo sur del país para realizar diversos estudios sobre el suelo de la zona. La campaña tuvo como propósito identificar y caracterizar el riesgo sísmico de un área que contaría con un alto potencial para la generación de energía marina.

“Si evaluamos las condiciones extremas de Chile, se torna absolutamente necesario considerar las amenazas del tipo sísmicas y las restricciones de nuestro ambiente en la adaptación e implementación de dispositivos y tecnologías para la extracción de energía marina. De esta forma, podremos maximizar la vida útil y la supervivencia a largo plazo de dichas tecnologías y así proponer soluciones costo-eficientes para el desarrollo de la energía marina”, afirma Galo Valdebenito, investigador de MERIC y director del núcleo de investigación en Riesgos Naturales y Antropológicos (RINA) de la U. Austral de Chile.

Ya en el Estrecho de Magallanes los expertos realizaron la instalación temporal de sismógrafos y arreglos sísmicos de geófonos, instrumentos que les permitieron caracterizar la estratigrafía (capas de suelo verticales) de la zona y, de este modo, determinar las propiedades dinámicas del suelo y los parámetros que son relevantes en la definición de la actividad sísmica característica del terreno. Estos datos vienen a complementar los antecedentes levantados en toda la zona austral de Chile, ayudando a obtener mayor información sobre la amenaza sísmica y las restricciones locales en la adaptación de tecnologías en el mar.

“En esta primera etapa del proyecto nuestro objetivo es cuantificar la amenaza sísmica del sur de Chile, recabando mayores antecedentes específicamente en la zona de la Primera y Segunda Angostura, en el Estrecho de Magallanes, debido a que ella albergaría un alto potencial de generación”,

aclara Galo Valdebenito.

La campaña sísmica desarrollada por MERIC y la Universidad Austral resultó exitosa, posibilitando estudiar, además de la Primera y Segunda Angostura, Cabo Posesión y Punta Dungeness. Gracias a ello, los expertos confían en que podrán caracterizar sísmicamente dichas zonas, en términos de amplificaciones y peligro local, lo que sin duda será de gran ayuda para el desarrollo de la energía marina y especialmente para mejorar la adaptación de tecnologías a las particulares condiciones de Chile.